¿Conoces la historia del queso?

El queso, como muchos otros productos gastronómicos, surgió gracias al azar. La historia del queso es casi graciosa. Resulta que los primeros quesos se produjeron por accidente durante el transporte de leche fresca en los órganos de los rumiantes.

Según wikipedia, el queso “es un alimento sólido que se obtiene por maduración de la cuajada de la leche una vez eliminado el suero; sus diferentes variedades dependen del origen de la leche empleada, de los métodos de elaboración seguidos y del grado de madurez alcanzado”.

En la antigüedad, cuando aún no existía la refrigeración, el queso fue una buena forma de conservar leche. No hay datos históricos precisos, pero se han registrado producción en algunos lugares de Europa, Asia y Oriente Medio.

Origen del queso

No hay una fecha exacta, pero se estima que el origen del queso data desde 8 mil AC. La referencia se hace porque fue la fecha cuando se domesticaron las ovejas.

El elemento necesario para elaborar el queso, además de la leche, es el cuajo. La enzima utilizada para hacer queso se encuentra en los estómagos de los animales rumiantes. Una vez sacrificados los animales para el consumo, se utilizaban los estómagos como recipientes para transportar leche y otros líquidos.

Debido al calor y al cuajo residual presente en alguno de los estómagos se habría producido naturalmente leche cuajada. Con la adición de sal para su conservación surgió lo que hoy conocemos como queso.

Variantes europeas

La producción de queso se fue expandiendo hacia el norte de Europa. En lugares más fríos se redujo la cantidad de sal para la conservación de quesos, se produjeron variedades más cremosas y suaves. También se crearon los quesos madurados, curados y el queso azul.

Muchos de los tipos de quesos que se consumen en la actualidad como el cheddar, el gouda y el parmesano se hicieron por primera vez durante la Edad Media en Europa.

Queso moderno

Los llamados quesos modernos iniciaron en Suiza en 1815 cuando se instaló la primera fábrica. Cuando se pudo reproducir el cuajo de forma artificial, se extendió la producción de queso rápidamente y gracias a la revolución industrial su producción llegó a Estados Unidos donde se le añadió emulsionantes, estabilizantes, aromatizantes y colorantes.

Este producto lácteo se derrite con facilidad y es el favorito de América. Durante la Segunda Guerra Mundial creció exponencialmente su fabricación.

No obstante, debido al reciente interés de las personas en comer alimentos de calidad, la producción artesanal de queso está teniendo un nuevo auge y cada vez más existen tiendas especializadas con versiones hechos a baja escala con sabores particulares a partir de leche fresca de vaca, de cabra y también de búfala.

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