¿Conoces la historia de la cerveza?

La cerveza es una de las bebidas fermentadas más antiguas de la humanidad. Se produce a partir de la fermentación alcohólica de algunos cereales, ayudada por diversas levaduras.

Sus principales ingredientes son el agua, cereales (generalmente cebada o trigo), levaduras, y más recientemente el lúpulo. Dependiendo de la combinación de estos elementos se pueden producir gran variedad de cervezas. Algunas son saborizadas y en general se considera a la cerveza como una bebida refrescante de características nutritivas.

Las primeras cervezas eran de tipo ale (fermentación a temperatura ambiente causada por una levadura responsable de las fermentaciones del pan y el vino). La cerveza tipo lager surgió en el siglo XV cuando se comienza a fermentar en la zona baja de las cubas, con una nueva levadura que requiere menores temperaturas. En este mismo siglo se le añadió el lúpulo a la cerveza.

Una nueva cerveza

Además de la introducción del lúpulo y la aparición de una nuevo tipo de cerveza, la capacidad de cultivar las levaduras fermentativas constituye un importante hito en la historia de la fabricación cervecera. Ocurrió a principios del siglo XX y se le debe al micólogo danés Emil Christian Hansen de los laboratorios de Carlsberg.

“El empleo de cultivos puros de levaduras se adoptó de inmediato en todo el mundo. Primero en las cervezas de tipo lager y posteriormente en las ale. La investigación en el terreno de la microbiología aplicada a los mecanismos de las levaduras permitió la aparición de nuevas clases de cervezas desconocidos hasta la fecha. Las cervezas tipo lager (concretamente las pale lager o Pilsener) suponen, a comienzos del siglo XXI, casi un 90 % de la producción mundial” señalan fuentes expertas.

La llegada de la Revolución Industrial alteró la producción artesanal y doméstico de la cerveza y la convirtió en un proceso industrial destinado a satisfacer la demanda masiva. En el siglo XX se fortalecen grandes multinacionales que fabrican cervezas, pero continúan existiendo miles de pequeños productores y un importante nicho de cervecerías regionales.

Gracias a la popularización del consumo de cerveza, se crean asociaciones y festivales internacionales de gran tradición. Dos de los más populares se celebran en Alemania, el primero se denomina Oktoberfest, el segundo Cannstatter Volksfest.

Consumo masivo

Otro hito memorable es la “lata de cerveza”. La industria cervecera prefirió botellas de cristal marrón o verde – para evitar que la luz solar interaccione con el lúpulo-, pero existía una gran pérdida del material durante el proceso de embotellado, pasteurización y distribución. Era necesario ensayar otros envases.

Gracias al éxito de los enlatados para productos alimenticios se extrapoló la idea a las bebidas, pero no fue sino hasta 1959, cuando un empresario patenta una lata de cerveza de 330 ml con el abridor incorporado.

La cerveza moderna

La competencias de otras bebidas y los nuevos modelos nutricionales dieron cabida a la aparición de cervezas ligeras o cervezas sin alcohol. También se ha incorporado a la cocina con gran éxito, dando paso a una gran cantidad de recetas con cerveza.

La tendencia actual son las cervezas artesanales o las microcervecerías. De acuerdo con Wikipedia, el término tiene su origen en el Reino Unido a finales de la década de 1970, y fue utilizado para describir la nueva generación de cervecerías pequeñas que se enfocaban en la producción tradicional de ale en turril.

Aunque originalmente la palabra “microcervecería” se utilizó para describir el tamaño de las cervecerías, gradualmente pasó a reflejar una actitud y un enfoque alternativo a la flexibilidad en la producción de cerveza, adaptabilidad y atención al cliente.

Ya estás al tanto de la historia de la cerveza. Ahora, ¿nos tomamos un par?